Arquixabia
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La iglesia del puerto

El conjunto parroquial “Virgen de Loreto” fue construido en el año 1961 según proyecto de los arquitectos GODB, en el puerto de Jávea. La nueva construcción, que sustituyó a la antigua ermita de los pescadores, se convirtió en la Parroquia del Mar. Se encuentra encajada en el apretado tejido de pequeñas viviendas y algunos edificios residenciales. Sus dos edificaciones principales: la capilla y las dependencias parroquiales se disponen en los límites del solar, dejando un espacio libre central y ajardinado que sirve de acceso.  Las dependencias parroquiales se organizan con geometría regular junto a la medianera de la parcela. Y la capilla de formas curvas queda exenta junto a la calle, y cobra todo el protagonismo.

Este monumento que se eleva sobre la edificación circundante, tiene múltiples interpretaciones. La clara intención de elevar el mar al cielo, con los lucernarios cenitales que rodean el casco de un barco como techo. Los doce apóstoles o ángeles que salvan a esta embarcación  actuando como contrafuertes. O el acabado de la superficie de hormigón visto: el picado de las estrías verticales podría recordar la espuma del mar agitado con tal movimiento. Todo ello gracias al trabajo en el encofrado de los carpinteros, destacado por el arquitecto como uno de los aspectos más relevantes del proyecto.

La ejecución de esta obra se enmarca en una época en la que la jerarquía católica proponía un acercamiento a las inquietudes del arte del siglo XX, y se puede agrupar con otras como la Capilla de Ronchamp de Le Corbusier o la iglesia del Grao de Gandía. Esta obra fue Premio Nacional de Arquitectura en 1969.

El vallado del perímetro fue realizado el año 2006 por el artista local Antoni Marí, tomando motivos y geometría del monumento existente.

Del original publicado en la revista MAG Magazine en noviembre de 2006, firmado por Luis Martínez de Pascual, arquitecto.

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Vistas al mar

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Ver el mar es algo agradable, relajante, para la mayoría de todos nosotros. Quizás porque está vacío: porque no hay nada más que agua, y cielo, naturaleza en estado puro. En Jávea la vista al mar es especial, es única, el paisaje mediterráneo se abraza con el azul del mar y del cielo en composiciones impresionantes. Cada persona que tiene la posibilidad de disfrutarla la recordará largo tiempo. Probablemente sea una razón por la que tantos que han pasado por aquí vuelven. Cada mirador tiene una vista asociada, llena de contenido, llena de información.

Lo que hace no mucho fuera llamado el amanecer de España sigue siendo hoy un entorno que disfruta de cielos infinitos, potentes tormentas y un agua tan transparente como el aire del cielo. En Jávea se ve un horizonte distinto cada día y cada momento. Las texturas del mar y del cielo compiten con la de la vegetación y la roca, o la complementan con un contraste dirigido por la luz del sol.

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El margen (1)

La piedra es uno de los materiales más antiguos usados por el hombre para la construcción, y uno de los más duraderos, dado que se emplea directamente, sin realizar ninguna transformación que cambie sus propiedades principales.

Desde las primeras actividades agrícolas surge la necesidad de limpiar el campo de cultivo de piedras para facilitar esta labor. La consecuencia lógica es la formación de abancalamientos o aterrazamientos en zonas de terreno inclinado, la delimitación de distintas propiedades mediante muros, o los menos frecuentes clopers (mallorquines), acumulaciones de piedras en zonas no aptas para el cultivo, de imagen escultural.

Como toda tradición cultural y creada por la necesidad, esta técnica ha ido transformando lentamente el paisaje y entrando a formar parte de él de manera natural, al tratarse de una simple “ordenación del campo”, cambiar unas piedras de sitio.

Desde este primer concepto se podrían agrupar todas las modalidades de lo conocido como “pedra en sec”, que promueve la defensa de este patrimonio, presente en la región mediterránea de Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y sur de Francia, con la Declaración de Torroella de Montgrí, del 24 de octubre de 2004.

Hoy en día, en la Marina Alta, estos muros conocidos como “márgenes” han evolucionado ganando altura y resistencia con la ayuda de otros materiales más actuales, como el cemento para dar estabilidad al interior del muro. Y, gracias a la técnica del picapedrer o margenero, se crean muros de contención de muchas edificaciones y calles. Son múltiples las posibilidades o acabados, dependiendo del material elegido, dureza de la piedra y la técnica o habilidad empleadas.

Aparte de soluciones más convencionales o decorativas como los chapados o revestimientos, alejados de este concepto, existen otras soluciones constructivas que derivan de esta técnica, como son los gaviones o los muros de escollera, ambos empleados para grandes contenciones o nivelaciones de terreno.

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Bienvenidos

Como primera entrada en este blog que hoy empieza, recuperamos un artículo escrito en febrero de 2009,  debido a que su contenido sigue siendo de actualidad y también a que ya muestra algunos principios de la actitud de nuestro estudio.

La arquitectura en Jávea ha estado ligada al paisaje desde sus orígenes, debido a su ámbito geográfico e histórico. Y hasta el siglo XX, las construcciones han consistido básicamente en dos tipos: la casa de campo y la casa de pueblo.

Las construcciones estaban directamente relacionadas con la tierra. Partiendo de una estancia inicial para facilitar las labores agrícolas, se iban añadiendo progresivamente los espacios necesarios. Aparecían así progresivamente corrales, almacenes, cuadras, riu raus, nayas,  aljibes o más habitaciones. Este crecimiento en varias direcciones daba como resultado una construcción formada por distintos cuerpos, fácilmente identificables con tejados de distintas pendientes y orientaciones.

Con un origen anterior, las viviendas del casco aparecen con un cuerpo principal que formaba la fachada a la calle y un patio interior que se iba ocupando con el tiempo en un proceso similar, limitado en este caso por las medianeras con viviendas colindantes.

A esta tipología constructiva, propia de la escala doméstica y común en la región, hay que añadir en el caso de Jávea el material original que representa la tosca. Esta piedra arenisca, ligera y de fácil trabajo es propia y exclusiva de la costa de Jávea (de ahí era extraída como todavía se puede apreciar). Se ha empleado tanto como estructura como material decorativo. Es visible en los edificios representativos y en las partes más destacadas de las fachadas de las casas, aunque muchas de ellas esconden muros de tosca en su interior.

Partiendo de estos principios se podría obtener la esencia de la arquitectura tradicional de Jávea, que sería aquella en la que el edificio se compone por distintos cuerpos que generan un volumen fragmentado y en la que el empleo de la piedra tosca está presente, ya sea en zócalos de fachada, recercos de ventanas y puertas o en muros completos. Una arquitectura, por tanto, marcada por una escala doméstica, en la que cada estancia o habitación casi es identificable desde el exterior, y que usa los materiales existentes como elementos constructivos.

La aparición del turismo moderno y su asociada ampliación de superficie construida en los municipios, llegó de forma más gradual a Jávea que a otras zonas de esta costa, quizás a causa de la peor accesibilidad y de la escasez de playas de arena entre otras razones. Dicho crecimiento se canalizó de forma extensiva en el paisaje como alternativa a la generalizada intensiva de otros municipios (Benidorm o Calpe). Y aunque este modelo es cuestionado hoy por su poca sostenibilidad al ocupar tanto territorio y necesitar más instalaciones urbanas, tiene la ventaja de integrarse en el paisaje, de forma que sus habitantes están en contacto directo e intervienen en él de forma activa, y se preservan las topografías naturales originales; siendo muy adecuado para la principal cuenca visual paisajística, la enmarcada por el valle, la bahía y el Montgó.

La introducción de las nuevas técnicas constructivas con esta expansión urbanística aportó mayor facilidad y rapidez de construcción y se puede decir que integró esta esencia de la arquitectura de Jávea aunque, como en todo, existen malas imitaciones y buenas reinterpretaciones.

Cabría debatir por ejemplo, si es preferible que una casa tenga un espacio dedicado a naya aunque no tenga exactamente las mismas formas originarias, o que la naya tenga sus arcos forrados de un material que imita la tosca pero que no lo es ni envejece de la misma manera, y que en muchos casos termine acristalada, cuando una naya es precisamente un espacio cubierto exterior. O si sería aceptable una cubierta ajardinada con plantas autóctonas o protegidas del Parque Natural del Montgó en lugar de la común cubierta inclinada de teja cerámica.

El momento actual da una pausa para reflexionar. La situación económica mundial, el auge y futuro de los planteamientos ecológicos y de sostenibilidad así como la renovación de múltiples leyes son propicios para ello. Y además, en el caso de Jávea, todo esto coincide con la revisión de su Plan General de Ordenación Urbana (o reglas del juego en el municipio). Ya sea para situar con mayor claridad el municipio en la comarca o para reforzar la cohesión social de sus habitantes, Jávea debería reforzar su identidad y tiene un gran potencial para ello. Aunque Jávea tiene un incomparable paisaje y una gran diversidad social, ya que es “un sitio donde se está muy bien, se debe prestar atención a la imagen arquitectónica. Porque la imagen de lo construido, lo que uno ve cuando pasea por la calle, tiene una gran influencia en la imagen abstracta que se tiene de la ciudad, entendiendo ciudad como un lugar más la sociedad que habita ese lugar.

Como hicieran los antiguos habitantes de Jávea al construir sus casas, atendiendo a la necesidad y a la medida, empleando materiales y recursos locales para generar así un lenguaje con identidad propia, se dispone ahora de una serie de elementos que aprovechar y de tiempo para hacerlo con medida para reforzar la imagen de Jávea.

Sería lógico por tanto, establecer unas reglas sobre lo construido (y reformable) y sobre lo nuevo a construir: incentivando lo sostenible, incorporando técnicas modernas y permitiendo el uso de materiales eficientes, de forma que con un lenguaje propio pero actual se refuerce lo característico de Jávea.

Original publicado en febrero de 2009 en la revista nº 2 de Disfruta Jávea, de la Asociación de Promotores, Constructores y Pequeñas Industrias Afines de Jávea (APCPIA), firmado por Luis Martínez de Pascual, arquitecto.

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